miércoles, 5 de septiembre de 2012

Guerras Ofídeas, Interludio





  La nave Redemption III estuvo en dique seco arreglando desperfectos y re-equipando la Apotecaría durante un mes. Durante ese tiempo, los Acólitos descubrieron que se había activado una cuenta con 1.000.000 de créditos para su completo uso. Era una cuenta encubierta para esa célula activada en un momento determinado. No aparece el nombre de la persona que la ha creado, pero ha aparecido al poco de desaparece la Inquisidora de nuestros Acólitos. Éstos, al ver la existencia de este dinero, pagaron el gasto del equipo biomédico instalado en la Redenption y además se equiparon con gran cantidad de material que en otros sitios sería difícil conseguir. También descansaron, se entrenaron e intentaron encontrar más información sobre el pasado de la nave. Al mes, el Capitán llamó la tripulación y partieron hacia su destino. La Navegante realizó todos los rituales y esperó a que la nave se apartase los suficiente de los Tronos para realizar la entrada en el Inmaterium, abrir su Tercer Ojo y terminar de calcular el trayecto además de tomar el mando de la misma. Fue especialmente eficaz y además el Inmaterium estaba especialmente tranquilo, sin tormentas. Predijo tres días de viaje. Durante este tiempo en la nave, los Acólitos decidieron quemar una de sus bazas para intentar destapar a posibles sectarios que estuviesen fuera del Templo antes del “desastre”. El Adepto Titus en sus investigaciones consiguió una suculenta fuente de información: obtuvo el control completo del sistema informático de la nave. Le costó todo el mes en el que estuvo en dique seco la nave, pero consiguió las claves y los atajos para hacerse con el control. Además el resto de los Acólitos, mediante diferentes pesquisas consiguieron más información sobre los electro tatuajes de los sectarios, una de ellas fue confirmar que eran unos psicotatuajes y lo segundo que un elemento de los sistemas pasivos del cutter, correctamente manipulado, podría detectar dichos tatuajes. Consideraron que podrían intentar saltar la liebre con una serie de “correos trampa”. Al tener acceso al sistema informático, decidieron piratear la cuenta de un técnico de mantenimiento y escribir al jefe del mantenimieto y varios sospechoso más diciendo que se necesita ese componente para poder realizar una reparación extra. La idea era intentar poner nervioso a los posibles extraviados diciendo que iban a crear un detector de tatuajes. La falsificación fue bastante buena… y el correo fue tan bien escrito y enviado… que se generó un efecto streissan y al final llegó el correo hasta el Senescal, el cual les llamó y pidió explicaciones. Mientras tanto, el Arreglador Ignace se está recuperando de su exposición al vacío.

Capítulo 4                                                                                                               Capítulo 5



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