martes, 22 de julio de 2014

Inquisición de Warhammer 40.000 (III)


Líneas de Pensamiento.



   Además de estas dos grandes facciones, dentro de cada una existen corrientes diferentes, por tanto no todos los puritanos son iguales de inflexibles ni todos los radicales son tan peligrosos. El hecho de que existan corrientes, hace pensar que las bases son interpretables y que las filosofías pueden ser más complejas de lo que a priori parece. También se observan rivalidades entre estas corrientes y luchas tanto de poder como de influencia.

   Las líneas mayores de pensamiento dentro de los Puritanos son Monodominantes, Thorianos y Amalteanos, mientras que en el interior de los Radicales podemos encontrar Xanthitas, Istvannianos y Recongregacionistas. Si bien son estas las líneas mayoritarias dentro de cada facción y son líneas que se pueden encontrar a lo largo y ancho del Imperio del Hombre, en cada sector existen líneas minoritarias que conviven con las anteriores y que no tienen por qué ser conocidas fuera de sus límites.

    Comencemos por los Puritanos y en concreto los Monodominantes. Esta línea de pensamiento nace a partir de un voluminoso tratado publicado en el 300M33 por el inquisidor Goldo, titulado “Monodominación, el derecho del hombre de gobernar la galaxia en nombre del santo Emperador”. En este libro, Goldo plasma una importante cantidad de experiencias y comentarios atesorados en los alrededor de 400 años al servicio del Imperio. Al final postula que la única forma que tiene un leal súbdito del Emperador de sobrevivir en esta galaxia es destruyéndolo todo. En esa época, esta visión abiertamente pesimista cosechó pocos seguidores y fue atribuida a que el anciano y devoto inquisidor sufrió una pérdida de fe en la capacidad de la Humanidad para prevalecer sobre el resto de amenazas existentes. Centurias más tarde, otro inquisidor, Jereminus de Paelutia, revisó el tratado de Goldo y le dio otro enfoque, ayudando así a calar entre las filas inquisitoriales.

    El objetivo final de los monodominantes es destruir completamente y para siempre a cualquier enemigo del Emperador. Así de simple. Esto implica que no tienen ninguna tolerancia con cualquier tipo de comportamiento veleidoso, no hay excusa alguna frente a la herejía, ni con su contemplación ni complicidad alguna. Es herejía las mutaciones y mutantes, desviaciones religiosas, alienígenas, psíquicos y cualquier otra cosa que no se ajuste al concepto de súbdito leal del Imperio y solo existe un tipo de castigo contemplado por la doctrina monodominante: la muerte. 
   
     Los monodominantes observan la vida como una continua lucha de la Humanidad por la supervivencia y consideran que si eliminan una cantidad suficiente de alienígenas, mutantes, psíquicos y herejes de la faz de la galaxia, la humanidad tendrá la posibilidad de prevalecer y ascender a una posición de superioridad y poder frente al restos de seres. De este modo, los integrantes de esta línea de pensamiento suelen ser hombres y mujeres militantes de organizaciones bastante radicales que se encuentran en el seno del Imperio y del Ministorum, como pueden ser las órdenes Redencionistas o ramas ultraortodoxas de la Eclesiarquía. También suelen ser personas relativamente jóvenes que ingresan en las filas de las Ordos con sus cabezas llenas de ideales y con el Credo Imperial grabado a fuego. Muchos, según pasan los años relajan sus actuaciones y algunos hasta pueden llegar a cambiar de línea de pensamiento, pero existen inquisidores de rancio abolengo que abrazan la monodominancia hasta el fin de sus días. En su forma de actuar suelen ser los más beligerantes y los que utilizan las herramientas del Imperio de forma más expeditiva, además de fomentar la xenofobia y ensalzar los odios frente a lo diferente como herramienta de presión social frente a la herejía. 

    Dentro de los anales inquisitoriales de los diferentes sectores, son los que más veces actúan utilizando destacamentos completos de la Guardia Imperial o de la Flota, así como lo que más rúbricas de Exterminatus han plasmado y más pogromos y purgas han liderado.


     Algunos inquisidores Monodominantes son: Goldo, Jereminus de Paelutia, Commodus Voke, Schongard, Lyko, Hand, Reiker, Rykehuss, Al-Subaai.

martes, 1 de julio de 2014

Inquisición de Warhammer 40.000 (II)

Ideología




   Si bien todo inquisidor asume como fin combatir a los enemigos de la Humanidad, existen corrientes ideológicas dentro de la Inquisición y estas ideologías o filosofías de actuación están muy relacionadas con los mandatos de la carta fundacional del Dios-Emperador y de cómo llevar a cabo su trabajo.

     Estas líneas de pensamiento se conocen dentro de la propia Inquisición como facciones y aunque más de un docto podría decir que hay tantas facciones como inquisidores, la realidad es que se puede observar una serie de características que ayuda a agrupar estas filosofías en dos grandes facciones: puritanos y radicales.
    Los puritanos son aquellos inquisidores que asumen la Palabra de la Eclesiarquía como verdadera y consideran al Emperador como un Dios, preservan los valores tradicionales del Imperio y los enseñados por el Ministorum, considerando que la única forma de combatir al enemigo es siguiendo la senda de la Virtud Moral y de la voluntad del Dios-Emperador, asegurando así la esencia del Imperio creado por el Emperador. Los radicales enfocan su trabajo desde la perspectiva opuesta, considerando que los juicios del Emperador son el fin y que la forma de llevar a cabo su trabajo no está encorsetada en unas creencias, sino que ha de ser libre para poder conseguir el fin que recae sobre sus hombros, que es luchar contra el Enemigo de la Humanidad.

      La base ideológica de las dos facciones choca directamente y eso se traduce en enfrentamientos entre seguidores de una y otra ideología, pero no solo en debates acalorados dentro de las Cábalas u Ordos, sino en declaraciones de Traitor Excomunicatus entre ellos por actuaciones generadas por un celo exacerbado. Esa declaración normalmente se origina entre las filas puritanas y tiene como objetivos elementos de los radicales, pero también se han dado en sentido contrario y dentro de cada facción. Algunas, tras llevarse a cabo, se pudieron descubrir que fueron completamente infundadas y que más bien se generaron por una rivalidad llevada al extremo, en vez de generarse por actuaciones heréticas.

Inquisidor Qixos en 343M41
       Los inquisidores toman de base la filosofía de sus mentores y formadores. Todos deben pasar una etapa como interrogadores bajo la supervisión de un inquisidor, de forma que consiguen terminar su formación y van conociendo más de la propia organización gracias a su mentor. Por ello, un mentor puritano normalmente elegirá acólitos sobresalientes y como base moral la doctrina de la Eclesiarquía para actuar como interrogadores, antes que acólitos que planteen actuaciones más heterodoxas. Pero la filosofía con la que “nace” o es formado cada inquisidor no siempre se mantiene en su mente y en su forma de actuar, sino que hay muchos casos, quizás desde el punto de vista de algunos, demasiados casos en los que un puritano vira hacia el radicalismo y casi siempre, esos cambios conllevan a que el inquisidor pase la fina frontera que existe entre un radical y un hereje. Dos de los inquisidores más conocidos que operaban en el Sector Scarus, Qixos y Eisenhorn, fueron considerados puritantos que dejaron el sendero para convertirse en radicales por sus actos y además ambos fueron decretados Traitor Excomunicatus. Quixos además fue declarado Hereticus y Extremis Diabolus en 340M41, siendo fue ejecutado por el propio Eisenhorn en 343M41. Irónicamente Eisenhorn también fue declarado como Traitor Excomunicatus posteriormente. En el sector Calixis también hay una cantidad importante de inquisidores dectretados Traitor Excomunicatus por las Ordos y estos son los Inquisidores Gelt, Arcturos y Osrinn