jueves, 23 de mayo de 2013

Guerras Ofídeas sesiones 10 y 11




Origen: http://www.obsidianportal.com/campaigns/blacked
   
Tras el castigo, Tybalt y Escarlata fueron tratados por la Apotecaria de las Hermanas de Batalla. Gracias a su diligencia y a la magnanimidad del Dios-Emperador los dos mártires evolucionan muy favorablemente. Callidon consideró la idea inicial de volver a la nave y salir pitando del planeta, apuntando una serie de nombres en su lista de “temas pendientes”.

   Pasó a revisar la evolución de sus dos subordiandos y al ver que en un día estaban recuperados y recibir la información de que la comida estaba asegurada y cargada en la nave, la siguiente orden dada al Capitán fue viajar directamente a Opus Machrius en cuanto los Acólitos estuviesen a bordo.

   Comenzó a gestionar el acceso de los Acólitos a la Redemption III y mientras tanto, Escarlata, Tybalt y el decidieron informarse más de la situación. Por otro lado, Ignace consideró buscar otro tipo de información y además empezar a rastrear los bajos fondos del Sector, entiende que es algo importante. La Búsqueda es a contrarreloj porque la nave sale en dos días. Tras mover un par de hilos y de preguntar en tres sitios, consigue el nombre de Evelin. En un Bar de entretenimiento tiene una breve entrevista con esta mujer y apalabra una tarjeta de identificación falsa de Arbites, rango Inteligidor. El tiempo y la falta de recursos encarece bastante el precio pero Ignace lo paga. Queda al día siguiente en el mismo sitio para obtener la documentación y allí aparece al mediodía, hora local. La entrega se frustra por la acción de los Adeptus Arbites de Spectoris, que realizan una redada en el local. Ignace, por poco consigue detectar la maniobra y decide no entrar y se va a la esclusa de salida. Allí, maldiciendo su suerte y estando a punto de acceder al embarque, una pordiosera le aborda… y es Evelin, pero muy cambiada. Tiene unas palabras con ella y embarca.

   Callidon, en su celda en la Misión, recibió una misiva cifrada que le requería en la Aguja de Sephenis Secundus, debe presentarse frente a Inquisidor Ahmazzi. No había ninguna otra instrucción. Eso hizo que cambiase el plan inicial. Consideró que necesitaría el apoyo y la ayuda de los dos acólitos más viejos de la antigua célula de la Señora, de forma que Tybalt y Escarlata iban a viajar junto con él a la Capital de Sector Calixis. El resto, dirección Opus Macharius. Y así fue.

   El Capitán recibió la orden de realizar el viaje por ruta segura y además, por los daño que sufrió la nave al acceder al espacio real demasiado cerca de un planeta. La Navegante detectó y trazó una ruta segura por el Empíreo, que le llevó 30 días. Ese tiempo también fue el que le llevó a la comitiva del Interrogador Callidon llegar a la Capital, tener las entrevistas que fuesen necesarias y volver.

   Solo que la noticia que se retrasmitió por la holored en Sephenis Secundus llegó antes a todo el sector que ellos a Opus Macharius y fue una noticia bastante importante. Las imágenes de Callidon, Tybalt y Escarlata en medio del salón de Audiencias de La Santa Inquisición y una voz en off potente identificándolos, asignando a Callidon como Interrogador de la Santa Ordo Hereticus y asignándolos como los encargados de capturar y traer para juicio al Inquisidor Excomulgado Natius Osrinn.

A partir de aquí se abre un abanico de dudas, incertidumbres y aventuras. ¿Qué pasó en Sephenis Secundus? ¿Quién ese ese Inquisidor? ¿Qué van a hacer en Opus Macharius?


Capítulo 9                                                                                                            Capítulo 12

miércoles, 15 de mayo de 2013

Hola a todos y todas,


  Este libro de Joe Haldeman, me lo recomendaron tras estar a punto de terminar el anterior (La Paja en el Ojo de Dios). Lo busqué y cuando terminé con el anterior, me puse con este.
Es un libro escrito en 1974 y que ganó el Premio Nébula en 1975 y el Premio Hugo 1976, ambos a la mejor novela. Es un libro con dos grandes premios a las espaldas.
  La historia está contada desde primera persona y hace referencia al periodo de tiempo que William Mandella se encuentra enrolado en el ejército. La fecha de inicio es 1997, una fecha en la que la humanidad ha crecido sobremanera, han existido varias guerras en la Tierra y la sociedad está unida y regida por Naciones Unidas. Esa unión y el avance tecnológico ha hecho capaz al hombre para poder crear estaciones orbitales donde se puede vivir, también se tiene la tecnología para poder viajar y vivir en lugares inhóspitos como puede ser la Luna y por último se identificaron unas zonas en el espacio que conectan grandes distancias y eso hace que además de poder viajar a grandes velocidades (hasta 25g) puedan “saltar” de un punto a otro. En este contexto, tras los primeros intentos de salto hacia Aldebarán, la Constelación del Toro, para crear colonias estables, se detectaron una serie de desapariciones de naves y se observó la presencia de naves de otra especie inteligente en la zona. Fueron definidos como Taurinos. Esto hizo que el Gobierno de la Tierra reclutase científicos, técnicos e ingenieros para formar unidades de combate de élite, con la intención de poder resolver cualquier problema según se generasen una vez que hubiese un primer contacto fortuito con esos Taurinos.


   Mandella es un físico y es reclutado junto con otros científicos e ingenieros, formando el primer grupo especializado la FENU o Fuerzas Espaciales de Naciones Unidas. Este primer pelotón estaba formado por cincuenta hombres y cincuenta mujeres. Se entrenaron como infantería mecanizada, con unos trajes de guerra, una especie de armaduras biomecánicas, lo que actualmente se identificaría como armaduras de combate espacial.

   La tecnología de viaje inicialmente era con naves propulsadas que viajaban en una línea recta con una aceleración normalmente de 1 gravedad, aunque podrían ir a más gravedades durante la mitad del trayecto y después la otra mitad lo hacían desacelerando con la misma fuerza con la que salieron.

   Tras el entrenamiento del primer grupo en Luna, cuarenta y nueve mujeres y cuarenta y ocho hombres fueron destinados a Charon, un planeta localizado a doble distancia del Sol que Plutón para terminar su entrenamiento y de allí ser licenciados como soldados y destinados al primer planeta portal descubierto en el primer colapsar: Puerta Estelar.

   A partir de aquí, el Soldado Mandella va a conocer la dureza de la Guerra y del Tiempo.

   En esta novela se presenta un tema central que es la Guerra tras el primer contacto con una especie inteligente y no humana, se habla de tecnología militar, armas nucleares, equipo especial, viaje interestelar por salto colapsar, algo parecido a un agujero negro pero sin serlo y a una capacidad computacional y de pseudo-inteligencia artificial impresionante tanto de las naves como de material bélico, pero también tratan el tema de las relaciones sociales dentro de un grupo reducido y del cambio relativo del tiempo, es decir, de tiempo subjetivo y objetivo y todo lo que conlleva. Una nota que me parece curiosa es la evolución de la sexualidad y la percepción de la misma a lo largo del tiempo objetivo.

  He comentado antes que los viajes se hace por aceleraciones y desaceleraciones constantes, así las naves pueden llegar a velocidades cercanas a la luz o incluso superarlas, de forma que la Relatividad se ve en su más cruda expresión en cuanto al tiempo. Y en el periodo de unos pocos años (creo que dos porque no lo he anotado) de Servicio en la FENU, ocurren muchas cosas y la sociedad humana y todo lo que está alrededor de Mandella cambia mucho.



  El libro tiene 246 páginas que se dividen en cuatro partes con diferentes capítulos cada parte, y como nombre de cada parte es el avance en el escalafón militar del protagonista. En ellos se desarrolla toda la carrera militar de Mandella y el conocimiento de la sociedad y del estado de la guerra a lo largo del tiempo. La escritura es ligera y sin demasiados términos extraños y que se llegan a explicar o intuir de forma sencilla.
Si el inicio y el desarrollo de la historia me pareció muy buena, el final me desilusionó y sobre todo, me pareció abrupto, como si se hubiese llegado a un punto de forma que el autor no supiese muy bien como cerrar la historia y lo suelta así, ¡pum!, de golpe y se queda tan tranquilo. Con esto me refiero a la historia completa, la historia personal del protagonista… bueno, está bien, sin más.

Valoración final: 8/10.

Nota:  En el 2008 parece ser de Ridely Scott compró los derechos de esta novela para llevarla a cine. No se sabe nada desde entonces... (que yo haya encontrado)