miércoles, 12 de septiembre de 2012

Guerras Ofídeas, Sesión 5





  La Redemption III realizó el viaje sin problemas y la entrada en el espacio real no tuvo ningún problema, se realizó en el sitio y momento adecuado. Lo que también tenía en cuenta el Capitán y el Primero es que el destino es el sistema Zel, concretamente Zel Tertius, un planeta en guerra y al que se el Imperio le ha puesto un bloqueo. Eso hace que la nave tuviera que identificarse y dar su manifiesto. Al declarar pasajeros Imperia Inquisitorialis, las fuerzas de bloqueo imperial dieron paso libre al desembarco de los mismos en el planeta. Los Acólitos fueron transportados por el cutter en activo a la superficie y escoltados por dos cazas. Tras la entrada del cutter en la atmósfera del planeta fueron llevados diligentemente por el piloto, esquivando el ataque de dos cazas atmosféricos rebeldes. Al final el piloto consiguió llegar sin rasguño alguno a la zona de exclusión Imperial y sentirse a salvo.

  La base se encuentra en medio de una bahía del océano, cerca de la ciudad considerada como la capital del planeta, Tlung-Ar. Antes de salir hacia la capital, el Comisario del Destacamento y de la Sección de Mando del Regimiento de la Guardia Imperial destacado en esa zona como unidad neutral intenta conocer las razones de por qué unos acólitos de tanto rango están en un mundo perdido de la Demarcación de Drusus y les dejó bastante claro que los quería fuera cuanto antes. Para facilitar la movilidad por un planeta con un 60 % de la superficie cubierta por unos océanos de agua con mezcla de alcoholes y el 40 % de la superficie roca y picos muy altos, sin planicies en la interior de los continentes, les facilitó una placa de datos informando del frente de la guerra y los puntos más calientes. Tras salir de la reunión, se les asignó a una nativa como “guía” y viajaron en una chalupa hasta Tlung-Ar. Nada mas llegar vieron que era necesario equiparse adecuadamente frente al clima del planeta (entre 0 y -4ºC por el día y entre -20ºC y -40ºC por la noche en la época veraniega) y entraron en una tienda multiusos buscando ropa térmica y equipo de alta montaña. Gracias a la nativa pudieron hablar con el tendero ya que el gótico vulgar había degenerado tanto que no lo entendían los Acólitos. Justo al final de la transacción y gracias a las ropas de Tybalt, el tendero los reconoció como Inquisidores, se puso muy nervioso y les regaló todo el equipo pidiéndoles que se fueran cuanto antes. Los Acólitos presionaron para sacar información sobre la ciudad y al tendero, con el nerviosismo se le escaparon dos nombres: Fang y El Viejo Gruñón. La presión consiguió que el tendero intentase suicidarse pero gracias a la actuación de Tybalt, la escopeta se encasquilló y acto seguido, cayó convulsionando, de forma que el resto pudo inmovilizarlo y dejarlo inconsciente. Una vez terminado, tomaron la ropa y el equipo, además de algunas cosas más del almacén. Fueron capaces de darse cuenta que dentro de la tienda había dos tipos de cableado, uno de unas cámaras internas de seguridad y otras de un sistema de seguridad externo. Al poco y antes de que ellos salieran se percataron de la inminente llegada de los Arbites. Salieron por la puerta trasera y tras unos momentos de incertidumbre, consiguieron llegar a un zulo de contrabando que la nativa, una granuja arrestada por la Guardia Imperial por husmear, utilizaba como vivienda.


  Consiguieron dar esquinazo a los Arbites en el zulo y en ese lugar apartado y sin ningún tipo de cámara husmeando Tybalt terminó de informar al resto de la célula. La desaparición de la Señora se dio al poco de ser visitada por los Despojadores y antes de que salieran en la Redemption III, alguien les hizo llegar una placa de datos con una información relevante: un antiguo Interrogador de la Ordo Xenos desapareció en una misión. Posteriormente apareció en el Sector Calixis ya como Inquisidor y encuadrado en la Ordo Malleus. Además sus movimientos estaban relacionados con las presencias y campañas de los Despojadores. La última referencia de este Inquisidor estaba relacionada con el Halo de Estrellas (Zona exterior del Sector Calixis) y se le conoce con el sobrenombre del Viejo Gruñón. Además, otra pista obtenida en el Bastión Serpentis estaba relacionada con el sistema Zel.

  Toda esta información fue transmitida. Tras esto, decidieron investigar la capital de forma que descubrieron tres cosas inquietantes:
a)     Tras la roca de la superficie parece que hay vida y más de la que aparece en los bancos de datos del Imperio sobre el planeta.
b)     Las comunicaciones estaban completamente inutilizadas gracias a un potente ruido blanco.
c)      Toda Tlung-Ar estaba cuadriculada y vigilada con cámaras, algo que chocaba demasiado con respecto al nivel tecnológico que presenta la vida civil del planeta.
  Además, a modo de extra, en la zona amurallada de la ciudad estaba el tal Fang, ya que es el “legítimo” Gobernante planetario puesto por el Imperio.

  Con todo esto… ¿por qué hay tanta seguridad en un lugar tan falto de recursos? ¿qué pinta Fang y el Viejo Gruñón en el planeta?¿Y los Despojadores?


Interludio                                                                                                               Capítulo 6


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Guerras Ofídeas, Interludio





  La nave Redemption III estuvo en dique seco arreglando desperfectos y re-equipando la Apotecaría durante un mes. Durante ese tiempo, los Acólitos descubrieron que se había activado una cuenta con 1.000.000 de créditos para su completo uso. Era una cuenta encubierta para esa célula activada en un momento determinado. No aparece el nombre de la persona que la ha creado, pero ha aparecido al poco de desaparece la Inquisidora de nuestros Acólitos. Éstos, al ver la existencia de este dinero, pagaron el gasto del equipo biomédico instalado en la Redenption y además se equiparon con gran cantidad de material que en otros sitios sería difícil conseguir. También descansaron, se entrenaron e intentaron encontrar más información sobre el pasado de la nave. Al mes, el Capitán llamó la tripulación y partieron hacia su destino. La Navegante realizó todos los rituales y esperó a que la nave se apartase los suficiente de los Tronos para realizar la entrada en el Inmaterium, abrir su Tercer Ojo y terminar de calcular el trayecto además de tomar el mando de la misma. Fue especialmente eficaz y además el Inmaterium estaba especialmente tranquilo, sin tormentas. Predijo tres días de viaje. Durante este tiempo en la nave, los Acólitos decidieron quemar una de sus bazas para intentar destapar a posibles sectarios que estuviesen fuera del Templo antes del “desastre”. El Adepto Titus en sus investigaciones consiguió una suculenta fuente de información: obtuvo el control completo del sistema informático de la nave. Le costó todo el mes en el que estuvo en dique seco la nave, pero consiguió las claves y los atajos para hacerse con el control. Además el resto de los Acólitos, mediante diferentes pesquisas consiguieron más información sobre los electro tatuajes de los sectarios, una de ellas fue confirmar que eran unos psicotatuajes y lo segundo que un elemento de los sistemas pasivos del cutter, correctamente manipulado, podría detectar dichos tatuajes. Consideraron que podrían intentar saltar la liebre con una serie de “correos trampa”. Al tener acceso al sistema informático, decidieron piratear la cuenta de un técnico de mantenimiento y escribir al jefe del mantenimieto y varios sospechoso más diciendo que se necesita ese componente para poder realizar una reparación extra. La idea era intentar poner nervioso a los posibles extraviados diciendo que iban a crear un detector de tatuajes. La falsificación fue bastante buena… y el correo fue tan bien escrito y enviado… que se generó un efecto streissan y al final llegó el correo hasta el Senescal, el cual les llamó y pidió explicaciones. Mientras tanto, el Arreglador Ignace se está recuperando de su exposición al vacío.

Capítulo 4                                                                                                               Capítulo 5